
Las Microrredes son agrupaciones de recursos de distribución eléctrica y térmica gestionadas desde la propia instalación, que pueden funcionar tanto conectados a la red eléctrica como aislados de la misma.
Suponen una potente forma de reorganizar las redes actuales para conseguir un suministro integral de energía y están orientadas a poblaciones de hasta 500 viviendas con una demanda energética de unos miles de kw h/día. También proporcionan suministro eléctrico a comunidades remotas en los que la conexión a la red de distribución es inviable.
Estos sistemas, que beneficiarían principalmente a los consumidores y al medio ambiente, favorecerían la dependencia de la red eléctrica y aprovecharían de forma más eficaz las energías renovables y los sistemas de almacenamiento.
Sin embargo y aunque existen varios proyectos en todo el mundo, su generalización está dificultada por la ausencia de una normativa legal específica que regule el concepto de microrredes, que a su vez impide que sea económicamente rentable.

