Los LEDs (Light Emitting Diode – Diodos de Emisión de Luz) están entre nosotros desde los años 60, son aquellos pilotos rojos o verdes en tantos de nuestros aparatos eléctricos y electrónicos habituales.
Desde hace unos años estos diodos han ido desarrollándose hasta convertirse en una opción más ecológica y de mayor duración que las bombillas actuales, además de ampliar su gama de colores.
Hoy en día sus aplicaciones se han extendido a semáforos, pantallas gigantes de publicidad,
iluminación de aviones, edificios, linternas para deportes de riesgo o luces de cruce de automóviles, mientras que su uso en el hogar es aún reducido debido a su precio.
¿Como Funcionan?
Einstein estudió sobre el efecto fotoeléctrico y describió como algunos materiales emiten luz al ser sometidos a una corriente eléctrica.
En el interior de la caperuza de plástico de un diodo LED hay un material semiconductor, que mediante el efecto fotoeléctrico y según el material del que esté hecho, emitirá un color que puede variar desde el ultravioleta, pasando por todo el espectro de luz visible, hasta el infrarrojo.
El progreso en la ciencia de los materiales ha hecho posible la producción de semiconductores con ondas de luz incluso más cortas, emitiendo luz en una variedad de colores.
Las Ventajas de los LEDs
Los LEDs conllevan numerosas e importantes ventajas de tal modo que en poco tiempo llevará a a desaparición de las bombillas incandescentes:
- La duración de un diodo LED es 50 veces mayor que la de una bombilla incandescente
- Consumen 10 veces menos aportando la misma luminosidad
- Son de un tamaño mucho menor que las bombillas convencionales
- Emiten una luz más brillante y la luz no se concentra en un punto sino en todo el diodo
- Al contrario que las bombillas incandescentes, los LEDs no aumentan su temperatura
Iluminación Más Ecológica
Ampliar el uso bombillas más eficientes como las LED no sólo reduciría el gasto de nuestras facturas eléctricas sino que además protegeríamos el medio ambiente.
Si en Europa se realizara el cambio a sistemas de iluminación más eficientes se ahorraría 4.300.000.000 de euros, que equivale a 50.000.000 de barriles de petróleo anuales o mil millones de árboles, lo que evitaría la emisión de 28.000.000 de toneladas de CO2.
Uno de los últimos avances en los LEDs ha sido llevado a cabo por la empresa canadiense Group IV Semiconductor, desde donde aseguran haber desarrollado un sistema que consiste en pasar la electricidad a través de un semiconductor de silicio, convirtiendo en luz casi toda la energía. Esto permitiría fabricar bombillas de 20 años de duración y que consumirían un 90% menos de energía que las actuales.
Por otro lado, la utilización de los LEDs reduciría el uso de otras bombillas compuestas de elementos tóxicos. Por ejemplo, tan sólo en la Unión Europea se calcula que hay 35 millones de lámparas de vapor de mercurio, potencialmente contaminante, a lo largo de calles y autopistas.
Una buena manera de evitar la contaminación es utilizar los puntos limpios para el reciclaje de las bombillas contaminantes.
Desarrollo y Futuro de las Luces LED
En 1920 Oleg Vladimirovich Losev desarrollaba el primer LED, sin embargo no se usaría en la industria hasta la década de 1960. Solo era posible fabricarlos de color rojo y verde con poca intensidad de luz y limitaba su utilización a mandos a distancia y para marcar el encendido y apagado de electrodomésticos
Esos primeros LEDs rojos y verdes eran más fáciles y baratos de producir que los azules, hasta que el investigador Shuji Nakamura descubrió un proceso más barato de fabricación con dos compuestos: Nitruro de Galio y nitruro de Indio, que son los que se utilizan en la actualidad.
Así a finales del siglo XX se creaban los LEDs ultravioletas y azules, que daría paso al desarrollo del LED blanco, que es un diodo LED de luz azul con recubrimiento de fósforo que produce una luz amarilla, la mezcla del azul y el amarillo produce una luz blanquecina denominada “luz de luna” consiguiendo alta luminosidad.
El silicio podría convertirse en el futuro material de las bombillas, que tendrían una duración de 20 años y consumiendo un 90% menos de energía que las actuales. Además, son ecológicas pues en el proceso de fabricación se ha conseguido evitar productos tóxicos como el plomo o el mercurio.
Actualmente se están desarrollando otras aplicaciones como los “LED orgánicos” que podrán aplicarse a superficies flexibles, como tejidos y ropa o las lámparas LED para las luces de cruce de los automóviles, que además de proporcionar una luz más intensa y clara, su duración es prácticamente eterna (alrededor de 100.000 horas), ínfimo consumo, no se funden y son muy baratas. Asimismo están investigando los LEDs para conseguir más luminosidad y alcance con el objetivo de que también puedan servir como luz de carretera.
A pesar del ahorro en el consumo y la duración en las lámparas LED, todavía los precios son caros en comparación con las bombillas convencionales, con una lámpara de 3 W (equivalente a una bombilla de 40 W) costando alrededor de 65 €.
Sin embargo, los avances se producen a toda velocidad y una lámpara LED con las mismas prestaciones puede bajar de precio en cuestión de meses, es más, vaticinan que en unos pocos años este tipo de iluminación sustituirá por completo a las actuales bombillas.
---
